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¿Por qué un alimento que es bueno para una persona puede ser malo para otra?

Un reciente trabajo de Atkinson y colaboradores ha identificado que la producción por el sistema inmune del organismo de ciertos anticuerpos específicos a alimentos y síntomas de intolerancia a los mismos están estrechamente relacionados.

La intolerancia alimentaria se asocia a un amplio abanico de molestos síntomas que pueden llegar a cronificarse.

Menos de un 2% de la población sufre de alergia alimentaria, pero se estima que hasta un 45% sufre de intolerancia. Los síntomas se presentan un tiempo después de que el alimento ha sido ingerido lo cual dificulta su identificación.

Por ejemplo la leche o el pan ingerido un día puede ocasionar dolores articulares tres días más tarde. Algunos síntomas relacionados con los alimentos pueden estar causados por una deficiencia enzimática o por sensibilidad química mientras que otros están relacionados con una respuesta inmune.

En circunstancias normales, los anticuerpos que se combinan con las proteínas de los alimentos forman complejos que son eliminados por el sistema inmune. Sin embargo, si el sistema inmune está sobrecargado, estos complejos pueden acumularse en las articulaciones o en el tracto digestivo produciendo síntomas de intolerancia a los alimentos.

Por ejemplo:

  • Respiratorios: Rinitis, sinusitis y asma
  • Musculoesqueléticos: Artritis, dolores de articulaciones, dolores musculares y debilidad
  • Gastrointestinales: Vómitos, bloqueos intestinales, gases, retención de líquidos, náuseas, diarrea, estreñimiento, hinchazón abdominal, problemas de peso y cólicos.
  • Sistema nervioso central: Migrañas, dolores de cabeza, problemas de concentración, cambios de humor, ansiedad, fatiga e hiperactividad.
  • Dermatológicos: Urticaria, dermatitis tópica, eczema, picazón y sarpullidos.

Los síntomas pueden aparecer hasta tres días después de haberse ingerido el alimento y perdurar semanas.

La realización del test de intolerancia alimentaria permitirá identificar los alimentos que causan estos trastornos. Cuando el resultado del test muestra un elevado nivel de anticuerpos a un determinado alimento este debe eliminarse completamente de la dieta por un período de 3 meses. Cuando los síntomas desaparecen los alimentos eliminados pueden ser reintroducidos uno por uno y sus efectos ser monitorizados.

La eliminación de los alimentos identificados como intolerantes debe de reducir o hacer desaparecer los síntomas molestos.